lunes, 14 de mayo de 2012

VOLADEROS LLENOS, BUENA TEMPORADA DE CRIA

A fecha de hoy ya estamos prácticamente acabando la cría con bastante buenos resultados 69 pichones anillados. Sólo quedan por anillar los tres de la imagen nacidos el día 11 de Mayo en los cuales tengo puestas muchas esperanzas pues son hijos de un macho amarillo procedente del aviario del campeón de Catalunya FOE Jordi Fitó y una hembra propia hija del canario "El Patriarca". En total, si no se tuerce la cría serán 72 canarios de 12 parejas que representan una media de 6 pájaros por pareja, 3 pájaros por cria, media más que aceptable dadas las malas noticias en el devenir general de la cría que me llegan de muchos aviarios que han sufrido elevadas mortalidades de pichones en los primeros días de vida. Ha sido importante el disponer de hembras de sustitución que han ocupado el lugar de aquellas previamente seleccionadas pero que no cumplían con sus funciones reproductivas: no aceptaban al macho, huevos malos, no incubaban, no embuchaban bien,... entre largo etcétera de circunstancias que pueden dar al traste con una nidada. Resulta fundamental disponer de buenas hembras que cumplan con su función como madres y si no es así no dudo en sustituirlas. El sistema de cría que utilizo consiste en mantener el macho en todo momento con la hembra. A mi modesto entender, y a diferencia de otros criadores que sólo utilizan los machos como sementales separándolos en cuanto han fecundado a las hembras, considero positivo que el macho ayude en la cría tanto alimentando a la hembra cuando ésta incuba los huevos y permitiendo así una incubación más constante y rápida como alimentando a los pichones. Aquí la ayuda del macho resulta fundamental, cierto es que al embuchar a las crías contribuye decisivamente en un crecimiento más rápido y sano. Y cuando llega el momento (entre los 15 y 20 días) que la hembra inicia la nueva puesta el macho continua con la alimentación y el posterior destete de los ya crecidos pollos mientras la hembra ya está incubando una nueva puesta.
Las jaulas de metro que utilizamos como voladero están ya prácticamente a rebosar. Son momentos agradables, padre e hijo compartiendo tiempo, conversación, afición, motivación. Sentados frente a los voladeros identificando los primeros machos cuyo canto espontáneo nos alegra pensando en los nuevos retos que tendremos a inicios de otoño enseñando estos pájaros que tan buenos ratos nos proporcionan. Estamos separando ya los primeros machos con el fin de agruparlos por su procedencia y ponerlos con sus respectivos maestros.
Pero esto es otro artículo, que no os lo puedo explicar todo en un día....

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